Mi experiencia fue básicamente volver a reconectar con mi cuerpo y con lo sentía en ese momento, sentir mis dolores físicos en plena consciencia, reconocerlos, ubicarlos definidamente y también analizar sobre qué emociones o situaciones podían estar afectando a que llevara a somatizar esos maleatares en el cuerpo físico. Fue bonito tomar una pausa para ver la luz de mi glándula pineal y ver como se expandía en mi campo cerebral, hace tiempo no había visto esto. También sentí paz, con intervalos de dolor, fue potente durante todo el día incluso. Me dediqué a descansar por los dolores y al otro día amanecí muy bien, vital, con energía y de muy buen ánimo. Agradezco la oportunidad de introspección y análisis, en consecuencia eso hizo que pudiera descansar lo necesario para reponerme. Grata experiencia en resumen.